Ir al contenido principal

Entradas

Un frio diferente

Cuando hace frío temblamos, aunque no siempre que temblamos es porque hace frío, ayer temblé bastante, por lo menos mucho más de lo que había temblado en años, y aunque sí temblé por frío, también fue porque me sentí perdido, limitado y solo. Hoy lo hice mejor y estoy esperando que mañana pueda hacerlo aún más, esa necesidad de encontrarme, de no tener límites y de acompañarme a mi mismo, ha formado parte irremediable de mis últimos años, sin embargo, uno nunca está lo tan preparado. Salir de la zona de confort puede significar muchas cosas, por ejemplo, demostrar el dominio de una tema en público, valerse por si mismo en una situación de emergencia, tomar decisiones rápidas y correctas, romper con los estereotipos. Bien dicen que uno no ve las cosas tal cual son, sino tal cual somos, y donde uno parece preparado, en otras latitudes esas habilidades se ponen en tela de juicio. Nunca he sido un ente social, siempre he sido muy inseguro, quizás por eso he buscado hacerme bueno, p...

Ciudadanos

Somos ciudadanos del mundo, aunque hoy más que nunca las cosas se han puesto en duda, nadie tiene la culpa ni la bendición de nacer en uno o en otro lado, ¿Por qué tendríamos que tomar eso como una ventaja o desventaja? Todo es cuestión de cultura, incluso vivir en un país "en desarrollo" (nuestro eterno apellido por parte de padre y madre) es una gran oportunidad, porque somos fáciles de sorprender. Así, como ciudadanos del mundo, o como chavos deseosos de entrar al cine un viernes en la noche, todo es cuestión de poder adquirir el boleto, así es esto, los avances tecnológicos no son gratis y esta oportunidad llamada "Vida" es un juego perfectamente concebido para lidiar con ello. Somos tan del cielo como del suelo, y tenemos tanta obligación a no perder el piso, como derecho a tocar las estrellas.

Tardes lluviosas

Las tardes lluviosas son un clásico pretexto para escribir, también la soledad, el amor, el desamor y el último álbum de Nek que ya no se publica en español. Escribir es simple, lo difícil es escribir cosas inteligentes, pero digamos que en ese afán de compartirlo todo con todos (en 2016 somos ciudadanos del mundo) prefiero compartir lo que no se ve, lo que no brilla, lo que soy desde que escribía con lápiz en mano (¿15 años?). Los últimos meses (años) he pensado que este es un gran momento para vivir, un poco por las facilidades tecnológicas, otro poco porque aún no se me considera de la tercera edad y porque me valgo por mi mismo. Es un gran momento, aún hay guerra (siempre la hay), pero ya no se nos exige el patriotismo. Me ocupo más por pensar y hacer que por dejarme llevar por los instintos (un 50%). Supongo que todos los tiempos han tenido cosas buenas, como aquella época de oro, como aquella época del rock, o como la época del pop, o como cuando [inserte aquí su parte ...

Vida

Ya estoy más calvo, es natural, ya hasta me estoy resignando, aunque seguir creciendo (aunque sea para los lados (chiste viejo)) siempre da temor. Hoy estoy cenando en un hotel de Monterrey, implementando un producto con un cliente de Entidad Bancaria. Nada nuevo, los últimos tres años han sido muy interesantes en mi vida. He dado muchos pasos, de todo tipo, emocionales y laborales principalmente. A veces estoy en Guadalajara, otras veces en Culiacán, otras en Ciudad de México (Ahora ya no se llama Distrito Federal), otras aquí. No es tan recurrente, pero es constante. Sigo siendo una persona responsable, ya no hago deporte (hice karate-do por dos años últimamente), ahora tengo 31 años, tengo un carro del año (que me encanta), ya construí mi casa y tenemos una empresa que emplea a 21 personas. ¿Se acuerdan cuando tenía la duda de dar el paso, de salir de lo seguro, de superar mi zona de comfort para tratar de hacer algo mejor? Bueno... Cada día tratamos de crecer, por poco que se...

Tiempo

El tiempo pasa y no se detiene. Una frase tan trillada, tan común. Han pasado tres años ya desde que habló el inconforme, el que se encontraba inquieto. Les cuento que me liberé, siete meses después de esa queja decidí huir. Huí muy cerca de donde siempre me he encontrado, pasé seis meses buscando, tocando puertas, generando ideas, y lo siguiente, eso ya es historia. Hoy tenemos una empresa que se conforma de un grupo de diez personas, vendemos nuestros conocimientos, lo que hemos aprendido a fuerza de los días, y ya hay quienes confían en nosotros. Somos buenos en lo que hacemos (Sería pretencioso decir que somos los mejores, ¿Cierto? Además de que siempre hay alguien mejor). Soy dueño de mi tiempo, no tengo horarios, nadie me manda ni me obliga a hacer algo que no quiera, trabajo con amigos, los de siempre, los que han decidido compartir las ventajas y los retos para los que nacimos. No estoy conforme, pero no lo estoy solo porque aquí, en este momento, en este preciso inst...

Inconforme

¿Has sentido de pronto que no hay ningún rincón (al menos cercano) al que puedas huir para no sentirse insatisfecho? ¿Qué se debe hacer cuando te sientes inconforme? Desde hace algún tiempo, quizás ya uno o dos años, no suelto la idea constante de que no es necesario ser siempre parte de una gran maquinaria 'gubernamental', y ahora añado 'corporativa'. Al menos no lo es para todos, hay gente que sin duda se adapta de manera muy sencilla a que de pronto tu vida se convierta en la vida de los demás, tu tiempo el de otros, y tus sueños... tus sueños se vuelvan en deseos de ser un excelente empleado. ¿Y qué pasa con los inconformes? Me da un poco de miedo prever que toda la vida estaré inconforme si no hago algo que lo cambie, pero inconforme no por el hecho de quejarme sin razones, sino porque sigo convencido de que no quiero dar la vida en algo que no es mío. He amado lo que hago desde que comencé, y ese es un tipo de amor que se forma más a fuerza de costumbre qu...

Picando piedra

Dicen los que saben, o los que creen saber, que no hay mejor trabajo que el primero. Y más que ponerme a contradecir la frase, desearía que el autor de tan profunda oración hubiera detallado el significado de la palabra ' mejor ' en ese contexto. Hace doce días me cambié de trabajo, que aparte de representar para mí el primero, fue también parte muy importante durante cuatro años. Y hoy, a unos días de dirigirme todas las mañanas hacia el sentido contrario, me doy la oportunidad de reflexionar con la cabeza fría, con las ganas de darle al César lo que es del César y a los pobres, lo que es de Dios. Hace unos días platicaba con un buen amigo mío, compañero de la carrera, compañero de trabajo y de aventuras, que afortunadamente después de mi salida, tomó el puesto que yo desempeñé por dos años y medio, y me dijo algo que me pareció curioso: " Tú te fuiste por cobarte y miedoso. No sabes lo que quieres. ", y bueno, quien nos conozca sabe cómo nos llevamos, y de nin...