Cuando hace frío temblamos, aunque no siempre que temblamos es porque hace frío, ayer temblé bastante, por lo menos mucho más de lo que había temblado en años, y aunque sí temblé por frío, también fue porque me sentí perdido, limitado y solo. Hoy lo hice mejor y estoy esperando que mañana pueda hacerlo aún más, esa necesidad de encontrarme, de no tener límites y de acompañarme a mi mismo, ha formado parte irremediable de mis últimos años, sin embargo, uno nunca está lo tan preparado. Salir de la zona de confort puede significar muchas cosas, por ejemplo, demostrar el dominio de una tema en público, valerse por si mismo en una situación de emergencia, tomar decisiones rápidas y correctas, romper con los estereotipos. Bien dicen que uno no ve las cosas tal cual son, sino tal cual somos, y donde uno parece preparado, en otras latitudes esas habilidades se ponen en tela de juicio. Nunca he sido un ente social, siempre he sido muy inseguro, quizás por eso he buscado hacerme bueno, p...