Ya estoy más calvo, es natural, ya hasta me estoy resignando, aunque seguir creciendo (aunque sea para los lados (chiste viejo)) siempre da temor.
Hoy estoy cenando en un hotel de Monterrey, implementando un producto con un cliente de Entidad Bancaria. Nada nuevo, los últimos tres años han sido muy interesantes en mi vida. He dado muchos pasos, de todo tipo, emocionales y laborales principalmente. A veces estoy en Guadalajara, otras veces en Culiacán, otras en Ciudad de México (Ahora ya no se llama Distrito Federal), otras aquí. No es tan recurrente, pero es constante.
Sigo siendo una persona responsable, ya no hago deporte (hice karate-do por dos años últimamente), ahora tengo 31 años, tengo un carro del año (que me encanta), ya construí mi casa y tenemos una empresa que emplea a 21 personas. ¿Se acuerdan cuando tenía la duda de dar el paso, de salir de lo seguro, de superar mi zona de comfort para tratar de hacer algo mejor? Bueno...
Cada día tratamos de crecer, por poco que sea, lo importante es fortalecer el grupo. Nunca acabaremos de aprender.
Ahorita me comí una arrachera, un clamato sin cerveza y un mojito. Soy un animal de costumbres, ¿Verdad? Desde hace meses estoy queriendo intentar hacer dieta, pero la buena vida me lo está impidiendo. Acabo de poner un pequeño gimnasio en casa, supongo que porque cada año me he vuelto más perezoso y ahora ya ni siquiera me dan ganas de ir a uno público, ojalá y ocupe ese espacio personal... (Acaba de llegar mi flan napolitano con helado).
Aún sigo sin saber de cierto qué pasará mañana, pero hemos tomado buenas decisiones, y digo "Hemos", porque afortunadamente no estoy solo.
Ahora veo la vida desde una perspectiva muy diferente. No existe el mundo ideal, pero podemos trabajar y formar uno que nos guste, con el que estemos a gusto, lo más importante es tener presente que, una, no somos eternos, ni seremos jóvenes por siempre, ni tendremos siempre las mismas fuerzas, y dos, estamos vivos para no conformarnos, para experimentar, para levantarnos.
La vida no es sueño, la vida es juego.
Hoy estoy cenando en un hotel de Monterrey, implementando un producto con un cliente de Entidad Bancaria. Nada nuevo, los últimos tres años han sido muy interesantes en mi vida. He dado muchos pasos, de todo tipo, emocionales y laborales principalmente. A veces estoy en Guadalajara, otras veces en Culiacán, otras en Ciudad de México (Ahora ya no se llama Distrito Federal), otras aquí. No es tan recurrente, pero es constante.
Sigo siendo una persona responsable, ya no hago deporte (hice karate-do por dos años últimamente), ahora tengo 31 años, tengo un carro del año (que me encanta), ya construí mi casa y tenemos una empresa que emplea a 21 personas. ¿Se acuerdan cuando tenía la duda de dar el paso, de salir de lo seguro, de superar mi zona de comfort para tratar de hacer algo mejor? Bueno...
Cada día tratamos de crecer, por poco que sea, lo importante es fortalecer el grupo. Nunca acabaremos de aprender.
Ahorita me comí una arrachera, un clamato sin cerveza y un mojito. Soy un animal de costumbres, ¿Verdad? Desde hace meses estoy queriendo intentar hacer dieta, pero la buena vida me lo está impidiendo. Acabo de poner un pequeño gimnasio en casa, supongo que porque cada año me he vuelto más perezoso y ahora ya ni siquiera me dan ganas de ir a uno público, ojalá y ocupe ese espacio personal... (Acaba de llegar mi flan napolitano con helado).
Aún sigo sin saber de cierto qué pasará mañana, pero hemos tomado buenas decisiones, y digo "Hemos", porque afortunadamente no estoy solo.
Ahora veo la vida desde una perspectiva muy diferente. No existe el mundo ideal, pero podemos trabajar y formar uno que nos guste, con el que estemos a gusto, lo más importante es tener presente que, una, no somos eternos, ni seremos jóvenes por siempre, ni tendremos siempre las mismas fuerzas, y dos, estamos vivos para no conformarnos, para experimentar, para levantarnos.
La vida no es sueño, la vida es juego.

Comentarios