No hay respuesta fácil, los sueños no son más que ilusiones, fantasmas, niños no nacidos. Son tan vulnerables que cualquier suceso cotidiano puede aplastarlos (mucha gente solo dice 'aplazarlos'), y para revivirlos generalmente se necesita renunciar a una cotidianeidad que el mal azar trajo hasta nuestra vida, pero que sin ella, nuestro actual estilo de vida, nuestra zona de confort peligraría.
Los sueños son falacias, porque a pesar de su naturaleza bella, de sus buenas intenciones, no te impulsan mas que a seguir dormido.
Los sueños, para que realmente valgan, deben convertirse en más que eso, en deseos, en un ferviente objetivo de ir hacia allá, cueste lo que cueste, porque ahí es donde realmente queremos estar. No más, ni menos.
Despierto.
Los sueños son falacias, porque a pesar de su naturaleza bella, de sus buenas intenciones, no te impulsan mas que a seguir dormido.
Los sueños, para que realmente valgan, deben convertirse en más que eso, en deseos, en un ferviente objetivo de ir hacia allá, cueste lo que cueste, porque ahí es donde realmente queremos estar. No más, ni menos.
Despierto.
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