Hace algún tiempo tuve la oportunidad de visitar la Villa de Guadalupe, mi padre tenía la inquietud de comprobar lo que le habían contado hace algunos ayeres sobre una ceremonia que se llevaba a cabo año con año y que era organizada por los vendedores de aves de San Bartolo Morelos, mejor conocidos como "Los Pajareros".
Como no sabíamos la hora ni ninguna otra referencia de la ceremonia, llegamos como el borras. El lugar como siempre estaba a reventar, Por la entrada no se podía ver el fin a la gente que iba llegando, definitivamente la fama que tenemos los Mexicanos sobre el culto a la virgen de Guadalupe es bien ganado.
Caminando entre la multitud se puede sentir el fervor con el que se asiste a la meca católica, no faltan aquellos que van a echar relajo, ni mucho menos aquellos (como un servidor) que vamos con ojos curiosos escudriñando los gestos, las plegarias y el derroche de sentimientos, de fe, de esperanza que la mayoría demuestran por sus creencia.
Después de treinta minutos aproximadamente, se comenzaron a ver personas que traían sobre sus hombros jaulas adornadas con flores, por pura buena suerte casi habíamos atinado a la hora de la celebración, poco a poco fueron entrando a la explanada principal las personas que venían en la procesión, ciertamente esperaba ver menos gente, pero pudimos comprobar que el compromiso que tienen de año con año ir a la villa no es poco, puesto que si mis cálculos no fallan, entraron cerca de doscientas personas con sus respectivos adornos. En la imagen se puede observar el momento en que iban entrando los primeros peregrinos.
Sin duda fue algo bastante colorido y curioso, ya ni nos esperamos a la misa, lo único que mi papá quería ver era el desfile de entrada y afortunadamente nos fuimos satisfechos.
Debo decir (quizás por orgullo inmaduro y juvenil (o quizás no)) que no soy allegado a la iglesia, ya que la visualizo tal como es, como una Institución con fines de lucro. No dudo que haya personas buenas dentro de ella, en lo personal he tenido la fortuna de conocer varios sacerdotes ejemplares, pero los admino no como ministros de la iglesia, sino como personas dignas que saben trasmitir buenos mensajes y dar tranquilidad. Por la parte fria, muchas de las creencias religiosas tan arraigadas en la gente, son las causantes de nuestro retraso global, pero no quiero plasmar mis traumas ahora, quizás lo haga cuando hable de futbol ;-)
De cualquier manera, fue un buen día.
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